La epilepsia, a debate

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El objetivo de dicho pacto es sensibilizar a la población e instituciones, a través de 10 lineamientos, para que se dé una mejor calidad y expectativa de vida a los más de dos millones de mexicanos que viven con este padecimiento.

En el marco del Día Púrpura, Armstrong Laboratorios convocó a la Liga Internacional contra la Epilepsia (LICE) Capítulo México y la Asociación Mexicana de Epilepsia en Niños y Adultos (AMENA) a firmar un Pacto nacional de buena voluntad paraconcientizar sobre la epilepsia en México.

La epilepsia es un desorden del cerebro definido por la LICE como una enfermedad que se caracteriza por la presencia de al menos dos crisis epilépticas en un periodo mayor a 24 horas, o una crisis refleja con probabilidad mayor a 60% de presentar nuevas crisis en los próximos 10 años, o el diagnóstico de un síndrome epiléptico.

La mejor atención posible
El presidente de LICE Capítulo Mexicano, Mario Alonso-Vanegas, enfatizó la importancia de acercar a los pacientes al mejor tratamiento con base en sus necesidades: “Aún estamos lejos de cumplir con la más ambiciosa, pero también más genuina, promesa de la profesión médica: ofrecer a cada paciente el mejor tratamiento posible con base en su condición. La epilepsia ilustra la complejidad de la estigmatización por múltiples factores de tipo biológico, social, económico y político”.

Durante la mesa de diálogo Determinantes para la salud de personas con epilepsia, se ahondó sobre la labor en conjunto de pacientes,
especialistas, organizaciones civiles e iniciativa privada para “sacar a la epilepsia de las sombras”, velar por los derechos de los pacientes
y reforzar los esfuerzos públicos y privados por mejorar la atención y reducir el impacto de la enfermedad, tal como lo marca la campaña
global de la Organización Mundial de la Salud.

60%, sin tratamiento
Alonso-Vanegas denunció que 60% de los pacientes diagnosticados no recibe tratamiento, aún y cuando en la mayoría de los casos el tratamiento es de bajo costo, en comparación con el tratamiento de otras enfermedades.

A nivel nacional existen alrededor de 500 epileptólogos pediatras y 1,200 neurólogos especialistas en epilepsia, pero hasta un médico general bien capacitado puede manejar a un paciente que apenas debuta con esta enfermedad, o aquellos que tienen pocas crisis y pueden controlarse a la perfección con un medicamento. México posee el cuarto centro de cirugía de epilepsia más grande del mundo, por fortuna el requerimiento de cirugía de epilepsia no rebasa los 120 pacientes por año.

Existen diversos caminos para generar un verdadero cambio, esta iniciativa busca impulsar y demostrar que la unión y el trabajo en conjunto de asociaciones civiles e iniciativa privada, podría beneficiar al sistema de salud mexicano en materia de epilepsia.

Una gran brecha
Hasta 70% de los pacientes puede tener un buen control de su enfermedad con tratamientos farmacológicos, y el resto que no responde a este tipo de terapias, llega a requerir intervenciones quirúrgicas, estimulación magnética transcraneal y estimulación cerebral profunda, entre otras opciones, pero el problema radica en la brecha que existe entre los pacientes que reciben atención y aquellos que no.

Norma Hernández, presidenta de la AMENA, compartió que existen diversos caminos para generar un verdadero cambio, esta iniciativa busca impulsar y demostrar que la unión y el trabajo en conjunto de asociaciones civiles e iniciativa privada, podría beneficiar al sistema de salud mexicano en materia de epilepsia.

Todo un estigma
Al evento se sumaron Verónica Martínez y Daniel Crail, ambos del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, para impartir dos talleres a los asistentes sobre el manejo de emociones y primeros auxilios.

Martínez advirtió que pese a los avances científicos y culturales se considera un estigma a la epilepsia, y Drail ahondó en que la epilepsia y la depresión son padecimientos que suelen ir de la mano e impactar en la calidad de vida, los servicios de salud, pérdidas económicas, riesgos suicidas, pobre apego al tratamiento e interacciones farmacológicas, lo cual se ve reflejado en que 55% de los pacientes con ambas enfermedades no esté controlado.

Trabajo constante y sostenido
Omar Márquez, gerente de Sistema Nervioso Central de la farmacéutica, concluyó que este trabajo debe ser constante y sostenido entre familiares de personas con epilepsia, médicos generales, neurólogos, legisladores, organizaciones civiles nacionales e internacionales, así como la iniciativa privada. “Armstrong Laboratorios es una compañía 100% mexicana, con un fuerte compromiso social que a lo largo de casi 45 años ha provisto de salud a los mexicanos, por ello 70% de sus fármacos son medicamentos de referencia en el país”.