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Periodistas y mensajes clave


El Media Training, II

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Un desconocido en la mayor parte de los casos, llegará a hablar con usted y le hará un cúmulo de preguntas y usted deberá darle un cúmulo de respuestas. Ese aparente intruso ocasional a su vida profesional se llama periodista. He aquí algunos consejos sobre cómo enfrentarlo.



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Un desconocido en la mayor parte de los casos, llegará a hablar con usted y le hará un cúmulo de preguntas y usted deberá darle un cúmulo de respuestas. Ese aparente intruso ocasional a su vida profesional se llama periodista. He aquí algunos consejos sobre cómo enfrentarlo

Mucho se dice acerca del periodista. A veces se le cubre de laureles y otras, las más, se le cargan todos los adjetivos calificativos no del todo presumibles. Es héroe o villano. La labor de éste destaca porque tiene un innegable impacto social. Lo cierto es que se trata de una profesión que no pasa inadvertida.

“A pesar de que puede decirse mucho en contra del estatus del periodista en América, éste no es mirado con desprecio. Y cuanto mayor y mejor conocido es el medio de comunicación social al que representa –diario, revista o cualquier otro– más probable es que sea mirado con admiración”, nos dice Hugh C. Sherwood, en su clásica obra La entrevista.

Fernando Benítez, gran conversador, antropólogo, historiador y periodista, decía hace años, en sus clases en la Universidad Nacional Autónoma de México, que “el periodismo es literatura bajo presión”.

Escribir historias
Y no es para menos. La profesión del periodista, como podrá suponerse, está llena de cambios en la agenda, urgencias de tiempo, presiones del poder económico y político y se trata, como diría Gabriel García Márquez, al igual que la literatura, “de escribir historias sobre la gente”.

O también, como diría el gran periodista mexicano Manuel Buendía, asesinado hace más de dos décadas, el fatídico 30 de mayo de 1984, en su libro Ejercicio Periodístico: “Ni siquiera en el último día de su vida, un verdadero periodista puede considerar que llegó a la cumbre de la sabiduría y la destreza. Imagino a uno de estos auténticos reporteros en pleno tránsito de esta vida a la otra y lamentándose así para sus adentros: ‘Hoy he descubierto algo importante, pero ¡lástima que ya no tenga tiempo para contarlo!’…”.

En suma, el periodista es la persona que se ocupa de publicar textos informativos o de opinión de manera periódica en algún medio de comunicación, sea éste impreso (como los diarios, semanarios o revistas), o electrónico (como la radio, televisión e Internet).

Liderazgo social
Buendía insiste: “El periodista es un ser social activo. Puede decirse que en alguna medida ejerce un liderazgo social. Aun no proponiéndoselo, el periodista influye sobre las circunstancias, los hechos y las conductas políticas, sociales, económicas de su país”.

Vicente Leñero y Carlos Marín, periodistas mexicanos de abolengo, en su ya clásico libro Manual de Periodismo, lo definen así: “A quien redacta notas informativas, entrevistas y reportajes se le llama reportero; al que elabora artículos, articulista; al que hace editoriales, editorialista; al que hace columnas, columnista; y al que ejercita la crónica, cronista; pero todos quienes hacen del periodismo su principal actividad, cualquiera que sea su especialidad, son periodistas”.

La noticia es un hecho de interés general que tiene que incluir la materia prima con la cual trabaja el periodista. Veamos qué nos dicen al respecto, Leñero y Marín en su obra referida:

“Todo material periodístico es información, pero no toda información es periodística.

“La información periodística transmite información sobre un hecho actual, desconocido, inédito, de interés general y con determinado valor políticoideológico. A este hecho se le llama noticia.

“La noticia es un escrito veraz, oportuno, objetivo”.

Curiosidad, lo primero
La noticia para usted, amigo lector, en este Media Training por entregas, es que el periodista será la persona encargada de hablarle para contactarlo, concertar una cita y, claro, entrevistarlo…

Juan Luis Cebrián, español de amplia y versátil trayectoria en los medios (fue director fundador del diario El País, entre otros muchos cargos), en su conocida obra Cartas a un joven periodista, abunda: “Una de las condiciones primeras –para ser periodista– es la curiosidad. Los filósofos llamaban a esto capacidad de asombro, e implica una cierta ingenuidad de espíritu, un amor a lo nuevo, un estar dispuesto a dejarse sorprender cada mañana. En esa capacidad de asombro reside el fundamento del conocer y por eso la rutina es el peor enemigo de la sabiduría. Lo bueno de los periodistas, de los periodistas a secas, es que se interesan por todo, se enamoran de todo, se arrebatan por todo y para todo. Su oficio es destripar los hechos para sintetizarlos luego (…)”.

En la entrega anterior, detallamos un poco de a qué se puede enfrentar usted a la hora de que un periodista toca a su puerta con el fin de hacerle una entrevista y de cómo se puede llevar a cabo ésta, para que usted y su organización salgan con la frente en alto.

No obstante, convendrá abundar en el punto de ¿con quién hablará usted? ¿Quién es el periodista que vendrá a buscarlo o con quién usted entablará una conversación telefónica?

A riesgo de caer en un esquema maniqueo, pero con el único ánimo de ilustrar las situaciones a las cuales usted podrá enfrentarse a la hora de una entrevista, podemos clasificar a los periodistas de la siguiente manera.


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