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Familia de abolengo Laboratorios Keton Autor: Jorge Arturo Castillo |
1 Junio 2010 Sección: Entrevistas |
Hace un lustro, la firma decidió dejar el mercado de antibióticos para enfocarse a la maquila de los mismos para farmacéuticas transnacionales y mexicanas grandes, lo cual la ha fortalecido; a la par, su departamento de Desarrollo se alista para atacar nichos de mercado poco atendidos
Luis Zerecero, presidente y director general de Laboratorios Keton de México. Nada es mejor que trabajar en lo que uno ama. Tal es el caso de Luis Zerecero, quien tiene más de 50 años en la IF. En su andar en el gremio ha visto de todo: épocas buenas y malas, sexenios de crecimiento espectacular, como el de Gustavo Díaz Ordaz, y otros de devaluaciones memorables, como las heredadas por José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari. “Laboratorios Keton es una compañía mexicana fundada en 1956. Nosotros la adquirimos en los años 70 y fue manejada hasta finales de la década de los 80 por directores profesionales. A partir de 1990, tomé las riendas de la Dirección General de la empresa. Por solicitud, en cierta forma, de la antigua Secretaría de Salud (SSa), iniciamos un proyecto, como compañía mexicana, para establecer una planta de productos antibióticos betalactámicos y otra de cefalosporínicos orales”, define el presidente y director general de esta farmacéutica, en entrevista exclusiva con Diálogo Ejecutivo. Añade que dicha planta, por razones de normatividad, está instalada a tres calles de sus oficinas corporativas. Todo ello, por supuesto, goza de la autorización de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). “Hoy por hoy, de hecho, tenemos tres plantas: la farmacéutica, que está en remodelación y, muy cerca, tenemos las de betalactámicos orales y cefalosporínicos orales”. La principal actividad de la firma ahora, continúa, es la maquila de antibióticos betalactámicos y cefalosporínicos. “Trabajamos en forma exclusiva en la fabricación de medicamentos para una docena de empresas, la mayor parte de ellas trasnacionales de primer orden, y tres compañías nacionales importantes”. Ventaja competitiva Zerecero afirma que el tipo de laboratorios para los cuales maquila son tan grandes e importantes, como Wyeth –recién adquirida por Pfizer-, Novartis, Valeant, Grossman y Siegfried, Apotex, Teva y Chinoin, entre otras. “Para no entrar en conflicto de intereses con los laboratorios con los que trabajamos, representamos y fabricamos, tomamos la decisión de dejar de manejar nuestros productos. Esto es importante destacarlo, porque si un laboratorio maquila, y a la vez tiene productos propios, en caso de pedidos de gobierno u otros clientes, se le daría preferencia a los propios y se perjudicaría a las otras empresas”. Y reitera: “Hace seis años tomamos la decisión de no trabajar nuestros antibióticos. Sin embargo, el laboratorio entró al proceso de renovación de registros, porque nuestra intención es terminar la planta farmacéutica donde fabricaremos medicamentos de nuestra línea, de la cual hemos renovado el registro a alrededor de 20 productos”. “Trabajamos en forma exclusiva en la fabricación de medicamentos para una docena de empresas, la mayor parte de ellas trasnacionales de primer orden, y tres compañías nacionales importantes”: LZHacia nichos específicos La empresa hoy en día, asevera, está formada por un promedio de 120 a 150 personas, quienes están divididas de la siguiente manera: entre 25 a 30 son técnicos, de 15 a 20 administrativos y vendedores, y 80 están en producción. “Dado que trabajamos proyectos estacionales, en la época de invierno, tenemos necesidad, en ocasiones, de realizar un segundo turno para cubrir la demanda, porque si bien es difícil pronosticar las necesidades de nuestra propia empresa, más lo es trabajar con los pronósticos de ocho a 10 compañías al mismo tiempo”, revela. Calidad única Zerecero aclara: “Consideramos que la derogación del requisito de planta, no nos afectará, en directo, por el tipo de relación que tenemos con estas compañías y por el trabajo que hemos realizado”. El directivo añade que la SSa, a través de la Cofepris, ha insistido mucho en supervisar, sobre todo, almacenes, y todavía no está claro cómo funcionará. “Nosotros, como empresa nacional, estamos en contra de la derogación del requisito de planta. Tenemos una inversión de muchos años de trabajo. Y, ahora, por la globalización, cualquier empresa, y sobre todo aquéllas con posibilidades económicas y financieras, viene a México a vender sus productos sin tener ninguna inversión ni responsabilidad. Por lógica, la Cofepris ha puesto cierta normatividad para evitar que entren productos de mala calidad”. |
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