“En Sanofi nos dimos cuenta que quizá faltaba involucrar un poco más a nuestra gente, a nuestros empleados, en cuanto a llevar una vida saludable; por ello, comenzamos a diseñar un programa integral”: ERD

Debido a la gran incidencia de enfermedades como la obesidad, el sobrepeso, la diabetes e hipertensión arterial, por mencionar algunas, que resultan de malos hábitos alimenticios y estilos de vida sedentarios, entre otros factores, la farmacéutica Sanofi integró a su ambiente laboral en México una serie de actividades para que sus empleados tengan una vida saludable integral.

En entrevista para Diálogo Ejecutivo, Edgar Rubén Díaz, director global de Recursos Humanos para CHC, comenta que la IF es un sector que, como pocos, trabaja por y para la salud de la población. “En Sanofi nos dimos cuenta que quizá faltaba involucrar un poco más a nuestra gente, a nuestros empleados en cuanto a llevar una vida saludable; por ello, comenzamos a diseñar un programa integral, no sólo enfocado en el área de salud, sino además, si consideramos la parte de compensaciones y el desarrollo profesional, abrimos canales para que cada día estén más identificados con la empresa”.

Y agrega: “En el aspecto de la salud, éste es un tema de relevancia trascendental, porque como corporación preocupada y ocupada en este tópico, tenemos que contar con trabajadores saludables”.

Propuesta integral

Díaz comenta que, si bien es cierto, ya existían algunos programas, “faltaba cohesión para ofrecer una propuesta integral, por ejemplo, ya existía el gimnasio, pero no había flexibilidad para ampliar los horarios y era necesario renovar los aparatos, además ahora ya hay clases de kickboxing y yoga, así como instructores de pesas y cardio. Por fortuna, el equipo de RH, Comunicación, Finanzas y Ventas, entre otras áreas, entendimos que para hacer las cosas diferentes los programas debían tener un orden y estar unidos, porque de lo contrario todo se quedaría sólo en un buen programa y un gran esfuerzo”.

El entrevistado indica que en lo que concierne a los reconocimientos, la Secretaría de Salud del Distrito Federal, a cargo de Armando Ahued, durante la gestión de Marcelo Ebrard como jefe de gobierno, distinguió a Sanofi como Empresa Saludablemente Responsable. De igual forma, la farmacéutica también ha sido reconocida como Empresa Socialmente Responsable y Empresa con Prácticas Transparentes.

Atender necesidades

Respecto a cómo nació la idea de implementar estilos de vida saludables, dice: “Fueron varios factores; uno de ellos fue que empezamos a ver algunos datos que nos llamaban la atención, por ejemplo, en verano se incrementaban los problemas gastrointestinales, y en ese momento, pensamos hacer algo para apoyarlos, igual que en invierno el tema de las enfermedades respiratorias”.

Asimismo, añade, “en el caso del comedor, el proveedor nos invitó a probar cosas diferentes, pues si bien es cierto que debido al acelerado ritmo de vida que llevamos en el trabajo, es muy difícil desayunar en casa y muchos llegaban a la oficina a hacerlo, por ello decidimos ofrecer desayunos saludables, es decir, vimos las necesidades de nuestra gente y trabajamos para atenderlas”.

Además de ofrecer desayunos y comidas saludables, Díaz comenta que en diversas áreas, por la tarde, se encuentra ubicado un carrito con colaciones. “Tenemos un servicio de nutriólogas en línea para los empleados y les explican que no está mal comer entre comidas, siempre que sea algo balanceado y nutritivo, y esa es la misión de este carrito”.

En el tema de los horarios flexibles, Díaz comenta que, para ello, el empleado debe tener más de seis meses en la compañía. “Hay gente que continúa con su preparación en el ámbito académico, por lo cual establece su horario de entrada y salida, siempre que cumpla con sus horas laborales; incluso, tenemos poca gente en home office y estamos convencidos de que depende mucho más de la disciplina del empleado que la voluntad de la compañía”.

“Tenemos más de 30 años en el mercado y el objetivo de BTS es ayudar a las organizaciones a establecer un puente entre la estrategia de negocio que ha creado y los resultados que desea”: VD

Hoy en día, los constantes cambios que involucran conceptos de competencia, crecimiento, fortalecimiento, expansión y liderazgo, entre otros, impactan a todas las industrias y los conduce a establecer sólidas estrategias, a través de las cuales se logre cumplir con las metas establecidas o, en el mejor de los casos, rebasarlas. BTS es una firma que ayuda a las empresas con la ejecución de las estrategias para alcanzar más rápido y mejores resultados, sin importar la industria que lo requiera, pues cuenta con capital humano de gran expertise en diversas áreas a nivel mundial.

Para conocer más a detalle a la firma, Diálogo Ejecutivo platicó con Valter Bretschneider, director de BTS México.

A conseguir negocios

“Tenemos más de 30 años en el mercado y el objetivo de BTS es ayudar a las organizaciones a establecer un puente entre la estrategia de negocio que ha creado y los resultados que desea. En la actualidad, las empresas deben obtener mejores y más rápidos resultados, y en ello, la estrategia juega un papel vital; sin embargo, en el camino está toda la parte de la ejecución, misma que es realizada por los empleados; nosotros lo que hacemos es ayudar a las organizaciones a construir ese puente lo antes posible para obtener los resultados deseados trazados en la estrategia”, comenta el directivo.

Respecto a su presencia en el mundo, Bretschneider comenta que están presentes en 29 países, incluido nuestro país. “En México, abrimos hace seis años nuestra oficina y desde aquí operamos toda América Latina, excepto Brasil, donde tenemos también una oficina desde hace tres años”. 

Servicio adhoc

“Trabajamos en todas las industrias, no tenemos ninguna limitación porque tenemos expertos a nivel mundial en cada una de las industrias, y la metodología más eficiente que nos hace ser socios de negocios de nuestros clientes", afirma.

Su capital humano está integrado por gente con maestría, mínimo como nivel de estudio, y ocupan diferentes niveles con base en la experiencia que tengan en el trabajo. Bretschneider enfatiza que por obvias razones, nuestra Alta Dirección es gente que ya tiene 30 años de experiencia en esto y de ahí parte nuestro valor.

En lo que concierne a un elemento que los diferencia de otras compañías es que "nuestros simuladores de negocio son implementados y costumizados a la realidad de cada una de las organizaciones y su respectivo mercado, situaciones particulares, regulaciones, ambiente, etcétera. Nos metemos a trabajar en directo con el cliente, establecemos una simulación que refleja lo que la empresa vive en la actualidad aunado al porcentaje de éxito que tiene para conseguir los resultados, y de ahí, construimos el puente y ayudamos a que todos los empleados se integren al simulador para que sepan qué cosas tienen que cambiar en su puesto de trabajo y las puedan aplicar inmediatamente después del programa de formación”, explica.

Para este laboratorio 100% mexicano no hay dudas. En el futuro próximo, pretende tener una planta propia en el país o en el extranjero. Por ahora barajan las opciones, para ver cuál conviene más, en México o en el exterior, porque además les abriría las puertas a otros mercados

Si hay un laboratorio nacional de vanguardia en México, ése es Probiomed, porque no sólo se ha adaptado a las nuevas características y demandas del mercado, sino que está en un pequeño y selecto grupo de laboratorios farmacéuticos que han entrado y sobresalido en la difícil área de la biotecnología.

Y en la labor de adaptarse, los altos mandos directivos decidieron que era momento de cambiar la estructura directiva de la empresa, con el fin de migrarla de familiar a corporativa y, así, delegar funciones en otras personas. Sandra Sánchez, director general adjunto, entró en este 2014 para institucionalizar la compañía y llevarla a una expansión internacional, con el fin de conocer áreas de oportunidad e imprimirles una nueva dinámica.

Sinergia interesante
Al respecto, añade Jaime Uribe, presidente de la firma: “Se nos ha acumulado mucho trabajo, pues esta industria tiene requerimientos muy altos, en la parte normativa, regulatoria, etcétera, además de que los mercados son muy complicados. Sandra ha estado mucho en la parte estratégica, comercial, internacional y de Recursos Humanos. Ha incursionado en todas las áreas y hoy en día estamos en una etapa de inicio, sin embargo, hay una sinergia muy interesante. Nuestro portafolios de productos es fuerte y sólo hay que echarlo a andar”.

Y agrega: “Estamos en el proceso de entender ambas fortalezas para unirlas, sumar y entender dónde nos podemos apoyar y en dónde está todo muy bien. Nuestro objetivo principal es la expansión internacional; de nuevo, la propuesta de valor de Probiomed es llevarla a nivel global, a otras regiones del mundo, para poder ofrecer y brindar el acceso a muchos más pacientes que requieren la calidad de nuestro laboratorio, lo cual es algo que nos interesa mucho”.

Uribe recuerda: “Sentimos que nuestra vocación está enfocada, sobre todo, en productos biotecnológicos pero biocomparables, con el fin de dar una mejor opción a los pacientes y la misma calidad, pero en condiciones más económicas”.

Estrategia internacional
Refiere: “Pretendemos incursionar, primero, en los países en desarrollo, donde más necesidad hay de estos productos; pero pasa lo mismo que en México: no existen los suficientes presupuestos para darle atención a todos los pacientes que requieren de este tipo de medicamentos”.

El directivo resume: “En una primera etapa iremos a esos países, pero después buscamos estar en las regiones más necesitadas, que son, en la práctica, América Central y América del Sur, África, Medio Oriente y Asia. Los que menos problemas tienen con este tipo de productos son los países desarrollados, porque ahí el mercado ya está maduro y eso es justo lo que hemos establecido como estrategia a nivel internacional”.

A esta altura, Sánchez interviene: “El principal tema que queremos garantizar es la calidad de nuestros productos, es decir, este crecimiento no es a costa de nuestra calidad y eso es algo que distingue a Probiomed. Nuestros productos tienen calidad y nos da orgullo ser una compañía mexicana que llevará estos productos a nivel mundial, con lo cual abriremos nuevos mercados”.

Con lo anterior, dice, “debemos tener una capacidad manufacturera mayor y, por tanto, estamos en esa dirección; sin embargo, todavía no sabemos si dicha inversión será en México o en otro país, porque en otras latitudes hay muchos incentivos por poner una planta de manufactura, los cuales no existen aquí en México. Es algo que tenemos que definir, todavía estamos en esa evaluación. El monto de la inversión dependerá si ésta se hace a nivel nacional o foráneo”.


Sandra Sanchez
“Empezamos a desarrollar biotecnológicos en la década de los años 80 y nos llevó mucho tiempo sacar el primer producto, en 1997, por lo que ya tenemos más de 17 años y experiencia al respecto”

Atractivos incentivos
En este punto, Uribe participa: “Nos tomaremos un tiempo, porque en realidad lo que pretendemos es invertir lo más posible aquí en México, pero vemos que quizás no es la mejor opción, puesto que hay otras alternativas en otros países, donde incluso, la inversión sería mucho menor, hay más facilidades, nos dan acceso al mercado y los incentivos son muy atractivos. Por alguna razón, en México no existe una política como lo hay en otros lados”.

Al interrogarlo sobre las otras opciones de inversión, contesta: “A la fecha hemos analizado tres áreas: una es América del Sur, sería en Brasil; otra posibilidad es Rusia y, la última, Medio Oriente”.

Sobre los porqués de dichas opciones, el presidente de Probiomed, reitera: “En esos lugares la ventaja más importante que nos dan es que si hacemos una inversión y nos asociamos con empresas locales, tendremos acceso al mercado y eso no lo hay aquí en México, donde si hacemos esta inversión entrar a esos mercados puede ser muy difícil”.

Es una pena que en nuestro país no exista algo similar, menciona, “porque en México tenemos una apertura total, exportaciones, importaciones y hay muchos países que utilizan las inversiones para crear muchos empleos y, en especial, en este tipo de industria, son muy calificados y remunerados”.

En el caso de Probiomed, mencionan, cuenta con investigadores y científicos de primer nivel en sus filas, incluso varios premios, entre ellos, el de Ciencia y Tecnología, a la Investigación Básica y a la Innovación Tecnológica, es decir, el laboratorio genera muchos empleos a gente altamente calificada.

17 millones de pacientes
Uribe relata: “Empezamos a desarrollar biotecnológicos en la década de los años 80 y nos llevó mucho tiempo sacar el primer producto, en 1997, por lo que ya tenemos más de 17 años y experiencia al respecto. Esto nos ha servido mucho, porque el expertise que hemos tenido en México ha sido muy interesante”.

Desde su perspectiva, en un principio se empezaron a registrar con facilidad todo tipo de biotecnológicos y, en suma, eso fue lo que ocasionó el debate acerca de qué tan genéricos o biocomparables pueden ser este tipo de productos. En este periodo, enfatiza el directivo, “hemos atendido a más de 17 millones de pacientes con estos productos, además de que hemos dado más de 70 millones de dosis de 16 formulaciones distintas de este tipo de productos, los cuales se han comportado como genéricos; sin embargo, en la década de los años 90, y al inicio de este nuevo milenio, se encontraron productos biotecnológicos provenientes de países como Cuba, China e India, que causaron problemas y efectos secundarios, lo que derivó en que, al ser medicamentos más complejos, se hiciera una regulación más estricta para ese tipo de productos a nivel global, desde 2005”.

Regulación global
En este contexto, se hicieron reuniones para darles un marco legal a los biocomparables, incluso en las cámaras de Diputados y Senadores. “Había dos corrientes, la parte de los fabricantes que querían desarrollar este tipo de medicamentos por la necesidad que hay de este tipo de productos y, por otro lado, también la parte de los laboratorios innovadores que desarrollan estos productos y que, claro está, querían tener un mayor tiempo en el mercado y esto fue lo que hizo que se iniciara este debate en diferentes partes del mundo, sobre todo para crear una regulación al respecto”, describe.

Y opina: “La experiencia aquí en México fue al revés. En nuestro país empezamos con una regulación muy laxa, pero ésta se ha hecho más regulada, estricta, etcétera”.

En Europa se ha hecho una regulación muy estricta, expresa Uribe. “El Viejo continente de manera precautoria impuso criterios muy estrictos en cuanto a estudios clínicos comparativos para comprobación de seguridad y eficacia, pero que resultan muy costosos y toman mucho tiempo, entre otros requerimientos. Hoy en día se le ha dado más importancia al control del proceso, fabricación y caracterización, para que puedan producirse más productos y éstos sean más accesibles, es decir, la tendencia es reducir los requisitos y lo que vemos ahora es que hemos llegado a una situación en donde, al final, sólo tendremos una regulación a nivel global”.


Sandra Sanchez 2

El punto medio
En la opinión del directivo, se tiene que llegar a un nivel que garantice calidad, pero que no se pidan estudios de más, sólo causan que el proceso se encarezca y el registro sea más lento. “Por  ello, cuando los productos logran salir al mercado ya no se pueden hacer los descuentos que se hacían con una regulación más laxa, entonces se tiene que hallar un punto medio y, lo más importante, es que se garantice la calidad y la eficacia del medicamento, lo cual para nosotros ha sido desde el inicio nuestra prioridad”.

Por cierto, presume, “tenemos 17 años de experiencia y la verdad es que no hemos encontrado todavía un solo caso que esté documentado, en realidad, en donde estos productos no hayan funcionado igual a los innovadores”.

En este punto, Sánchez aporta: “No olvidemos que los biocomparables se hacen de células vivas, lo cual es controversial y, por tanto, nunca serán idénticos, porque la línea de las células no es idéntica, pero sí el efecto terapéutico y eso es lo que se demuestra en los estudios, pero de entrada, se garantice un acceso expedito y los estudios mínimos necesarios para no perder la propuesta de valor de ofrecer calidad y bajo costo, que es lo que requieren las instituciones y el bolsillo del paciente y, así, llegar a millones de pacientes”.

En tiempo y forma
Sánchez coincide en que, en algún momento, habrá que irse a un punto medio en donde sea la regulación la que permita garantizar la seguridad y eficacia del medicamento, “pero al mismo tiempo, que sea en tiempo y en forma, para que no se soliciten pruebas de más que encarezcan el producto y que lo puedan comprar las instituciones, donde llegamos a millones de personas”.

Y sigue: “Al ser una empresa de biocomparables, somos los más interesados en que esta regulación sea balanceada, que se vea la calidad de los productos y la caracterización, que demuestra la similitud en cuanto a la molécula, a mayor caracterización, menos estudios clínicos se requieren. Sin embargo, no se nos pueden pedir inversiones al nivel de innovador, porque entonces ya no podríamos ofrecer los precios que tenemos. Considero que es un balance entre garantizar seguridad y eficacia, además de conservar el costo lo más posible”.

La idea es, dice Sánchez, que una vez que se pierda la patente de un producto innovador, se pueda tener acceso al biocomparable lo más pronto posible, “sobre todo por los ahorros que esto genera a las instituciones, los cuales podrían invertir en medicamentos de innovación”.

Garantizar balance
El director adjunto adiciona que con el cambio demográfico a nivel mundial y con el aumento en la expectativa de vida, aunado a cambios en la alimentación y sedentarismo, se ha hecho que la gente viva más tiempo con enfermedades crónicas. “Con ello, no hay presupuestos que aguanten, ni privado ni de gobierno, entonces necesitan encontrar con rapidez estos nuevos medicamentos y entender cómo establecer una regulación global que garantice ese balance”.

Por ahora en México, continúa Sánchez, se ha fortalecido la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) convirtiéndola en una agencia regulatoria de referencia, como sucede con otros países. Hoy existen varios países en América Latina que ya reconocen los registros de México, dado el estándar regulatorio que la Cofepris ha establecido. Sin embargo, el reconocimiento de otras agencias latinoamericanas en México tardará más, debido a que no todas tienen la certificación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) como México. La certificación de la OMS sólo es para vacunas en este momento.

Sobre la OPS, expresa: “La certificación de la OPS nos abrió algunos países de América Central y ahora la agencia trata de liderar el tema regulatorio en la Alianza del Pacífico, pero no se ha concretado aún”.


Es probable, dice, que las ventas a veces suban o bajen un poco, “pero llevamos una trayectoria hacia una consolidación para que nos permita crecer y alcanzar nuevos mercados”

Homologar criterios
El reto para Probiomed es muy fuerte y complicado, “porque ahora existe una situación de incertidumbre, porque cada país tiene una regulación distinta. Nosotros tenemos que empezar desde el principio, conocer cada uno de esos mercados y cumplir con los requisitos que pide cada nación”.

Sánchez añade: “Cada país trabaja en su propia regulación de biotecnológicos, pero ya empiezan unos a juntarse y estoy segura que llegarán a homologar criterios. Hoy tenemos que hacer un estudio clínico para un producto con criterios que no son los mismos que en Brasil o que pueden ser distintos a otro en Rusia; en cambio, podríamos hacer estudios multicéntricos, en donde metiéramos pacientes y que sirviera para el registro en todos esos países”.

Sobre las compras consolidadas por parte del gobierno, Uribe es enfático: “Considero que esto es cada vez más importante, porque ha demostrado que mediante las compras consolidadas en el gobierno se tienen mejores propuestas y, en consecuencia, ahorros importantes. No obstante, por ahora sólo son 18 estados los que están incluidos y no son los más importantes. Es un tema que ha madurado, pero que todavía hay que trabajar mucho”.

Firma 100% nacional
Uribe resalta que “cuando empezamos con esto de la biotecnología, teníamos una planeación a corto, mediano y largo plazo. Lo que hacemos ahora es parte de la planeación que se hizo de origen, porque estos productos llevan mucho tiempo para desarrollarlos y lo que hacemos es que crecemos a nivel institucional”.

Es probable, dice, que las ventas a veces suban o bajen un poco, “pero llevamos una trayectoria hacia una consolidación para que nos permita crecer y alcanzar nuevos mercados”.

Al final, confiesa, lo que se pretende es que la empresa influya y continúe a través de las generaciones. “Hemos tenido ofertas de compra de esta empresa y todas se han rechazado, porque es una decisión nuestra que la firma permanezca nacional y que siga su crecimiento, para lo cual necesitamos, claro está, consolidarla, canalizarla y hacerla global”.

Consolidación global
Y es que, analiza la cabeza máxima de Probiomed: “Con este tipo de productos en el mercado mexicano solo, no podremos sobrevivir, porque ahora es muy interesante para empresas como la nuestra llegar a otros países, pero si nosotros nos quedamos sólo en México, además de toda la competencia, no sólo de los innovadores, sino también de todas las empresas que vendrán del exterior, no podremos competir, por lo cual tenemos que consolidarnos a nivel global y tenemos que hacer que nuestras principales ventas sean de exportación y no las locales, porque pensamos que es muy riesgoso depender sólo del mercado nacional, sobre todo en las condiciones actuales para este tipo de productos”.

Las ventas a gobierno, como es de todos conocido, analiza, “dependen de licitaciones y al que da el precio más bajo se lleva el producto y aquí tenemos empresas con las que competimos que vienen de todas partes del mundo, como Argentina, Australia, China, Corea, Cuba, Europa, Estados Unidos, India, Japón, Rusia, etcétera. Por eso buscamos la consolidación y la expansión”.

Líder mundial
A esta altura, Sánchez aclara: “Nuestra visión es ser líder a nivel mundial en el segmento de los biocomparables, desde la investigación hasta el desarrollo de nuevos productos. Tenemos un portafolios muy interesante de productos y trabajamos por los pacientes, para llegar a ellos con medicamentos de calidad y con un bajo costo. La filosofía de Probiomed ha sido que todas las ganancias se reinviertan. Al final del día hay un compromiso verdadero con el desarrollo de la tecnología y, por ello, desarrollamos varios productos”.

Para concluir, enfatiza: “No veo otra compañía en México que tenga esta propuesta de valor. Estoy orgullosa de que sea una compañía mexicana, me encantaría tener más inversión en México, pero si no, ya tenemos claro a dónde queremos ir en equipo y, por tanto, preveo que tendremos un futuro muy exitoso”.