La revolución de las soluciones

Columna LIDer
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Bertha Herrerías

Es licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana y especialista en comunicación corporativa e institucional, relaciones públicas y mercadotecnia. Tiene diplomados en humanidades, filosofía e historia.

Twitter:  @berarte

Éste es un libro hecho para cambiar el mundo. Así como hay obras encaminadas a la solución de problemas personales, a la sobrevivencia de las empresas, al disfrute de una intriga, a dar rienda suelta a la fantasía, etcétera, ésta tiene como objetivo analizar la realidad global y transformarla

Las propuestas originales de esta revolución son dos: hacer el bien social es un buen negocio y no se debe dejar la búsqueda soluciones solamente a los gobiernos. Dejar solo al gobierno siempre ha sido una mala idea. La historia misma puede leerse desde esa perspectiva: la de los gobiernos que han hecho a un lado a su pueblo, o bien, la de las sociedades que han dejado todo en manos de sus gobiernos, como si de sus padres se tratara. En ambos casos el resultado ha sido siempre el mismo: el fracaso.

Después de siglos de tropiezos, el mundo actual ha descubierto una verdad capital: el gobierno no puede solo. Los problemas de las sociedades contemporáneas son de tales dimensiones que nadie, ningún organismo ni entidad puede resolverlos por sí misma, por más grande y fuerte que parezca. El cambio climático, el hambre, la corrupción, la desigualdad económica, el narcotráfico, el deterioro ético, la violación de los derechos humanos, el quiebre social, la obesidad y mala salud, la violencia, etcétera, son desafíos para los que ningún gobierno tiene una respuesta satisfactoria; y no se trata, ni siquiera, de una cuestión de capacidad o eficiencia. No se puede solo.

Los problemas ahí están y no se arreglan solos, sino que, por el contrario, se reproducen. El actual ordenamiento social se ve rebasado por ellos. Si bien no es sano dejar su solución en manos de los gobiernos, tampoco hay otras entidades que los puedan enfrentar aisladamente de forma satisfactoria. Y ésta es una situación que nos afecta a todos y tiene que ver con la perspectiva de futuro de nuestros hijos…o la carencia de él.

Necesitamos una fórmula integradora que sume a los gobiernos, los negocios, los organismos filantrópicos, las empresas sociales y la sociedad civil. Un cuerpo social que dé vida a un nuevo sistema económico, más solidario, colaborativo y productivo.

La revolución de las soluciones nos dice que los inmensos problemas del mundo son un inmenso mercado de oportunidades. Es el nuevo mercado multimillonario del bien social, en el que se basa el poder de la economía de soluciones. Un enfoque en el que obran la economía de la erradicación de los problemas, la creación de las ventajas mutuas, la innovación por el bien general, la generación de energías sustentables, los nuevos modelos de intercambio, los sistemas de financiamiento colectivo... Es, en esencia, una nueva forma de ver el mundo y actuar en él.

¿Qué impulsa a la economía de las soluciones? ¿Quiénes son los héroes de este cambio? Son algunas de las interrogantes que responden William D. Eggers y Paul Macmillan, líderes y especialistas en movimientos globales, y testigos de la forma en la que nuestro mundo comienza a cambiar a partir de la premisa básica de romper las barreras entre los sectores público y privado, para no dejar solos a los gobiernos y liberar el enorme poder y beneficio de hacer cosas buenas.