Enrique ChaoEnrique Chao

Es consultor de publicaciones industriales y de negocios, experto en generar ideas para contenido y director de diversos

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 
Como este año sigue aún en sus comienzos, nos pareció conveniente adelantar las sorpresas que tiene fuera del cajón el mundo de la ciencia y la tecnología para este año, y que, claro, empezarán a cuajar a finales de este 2015 y en los años que siguen. Pero en un mundo que cambia a diario, es arriesgado apostar…

No está el año tan movido como para que el polvo no deje ver lo poco o mucho que se asoma del futuro. Así que abramos la ventana que pulieron los científicos, investigadores y editores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets), para ver las 10 tecnologías emergentes que se avecinan.

Como todo mundo sabe, el MIT es la escuela de ingeniería más reconocida en Estados Unidos y, de paso, en el mundo (según U.S. News & World Report). Por otro lado, ha sido catalogado como el mejor instituto del globo en tecnología, por el Times Higher Education-QS World University Rankings.

Para probar su profundidad, basta saber que en su haber cuenta ya con 76 premios Nobel; por si lo piensa ahora, la admisión en el MIT es de lo más rigurosa, con base en The Atlantic Monthly y otras publicaciones.

Y hablando de publicaciones, la favorita de los enamorados de la tecnología es la MIT Technology Review, la cual abrió la cortina de la esperanza para dejar entrar lo que apuntan ellos como Las 10 tecnologías emergentes de 2015.

Sorpresas, sorpresas

Como este año sigue aún en sus comienzos, nos pareció conveniente adelantar las sorpresas que tiene fuera del cajón el mundo de la ciencia y la tecnología para este año, y que, claro, empezarán a cuajar a finales de este 2015 y en los años que siguen.

Pero en un mundo que cambia a diario, es arriesgado apostar. Las probabilidades de que un hallazgo se vuelva una pauta o que llegue al nivel de lo cotidiano, se reducen de manera ostensible, pero, por lo que se puede predecir, todo indica que los test sanguíneos contra el cáncer, los coches que se comunican entre ellos, los globos que portan Internet y el agua salada bebible..., no están nada lejos de volverse un asunto cotidiano.

Por supuesto, hay cosas más benéficas para la humanidad y otras no tanto. Pero lo que sí es que todas nos saciarán en 2015 con fuertes dosis de sorpresas:

1.- Magic Leap y la otra realidad. Magic Leap es una nueva compañía que ha invertido una buena suma para acomodar objetos 3D a la vida real -- y no sólo a través de las pantallas-. Cabe ima

ginar por un momento que gracias a una tecnología aparezcan y desaparezcan objetos virtuales en la realidad. Por lo pronto, la firma ya reveló una innovación para concretar esa posibilidad que sólo se podía concebir en sueños. Magic Leap, con sede en Florida, ha recibido 542 millones de dólares (mdd) en inversión de alto riesgo de compañías como Google, por ejemplo, para desarrollar dispositivos de realidad aumentada que permitan sobreponer imágenes digitales en el mundo físico que nos rodea e interactuar con ellas. Esa posibilidad desafía a Microsoft, que intenta lo mismo con sus gafas HoloLens, y también a Oculus VR (de Facebook). Muchos creen que con ello se desatará una revolución en la industria del cine, del juego y de las telecomunicaciones. Las agencias de publicidad, las firmas de deportes, los dueños de centros de juego, de teatros y cines ya se frotan las manos.

Disponibilidad: entre uno y tres años.
Ver: http://www.cnet.com/es/noticias/magic-leap-lanzaasombroso-video-con-realidad-aumentada/


 

El futuro a plazos2

2.- Nanoarquitectura y los nuevos materiales. Julia Greer, una investigadora del Caltech (Instituto de Tecnología de California) ha elaborado pequeñas estructuras con un potencial fantástico. Ella y su equipo han creado una especie de cubo cerámico, donde todo lo que lo constituye desafía a la realidad, ya que no es pesado, ni frágil. Es difícil de romper. Sin lugar a dudas, en caso de que estos materiales se fabriquen en grandes cantidades, advendrá un avance extraordinario en la industria de la construcción. El afán es llevar estos materiales a la producción a gran escala y propiciar un avance de verdad revolucionario, que, incluso, podría poner en entredicho las leyes de la naturaleza. Las estructuras de estos nanomateriales se pueden diseñar a la medida y ser tan fuertes como flexibles y ligeros. Ya se ven avances que pueden llevar a la humanidad a otro escalón.
Disponibilidad: de tres a cinco años.

3.- Comunicación entre coches para evitar accidentes. Dentro de dos o tres años, una refinada tecnología inalámbrica hará más seguras las carreteras. Para los especialistas del MIT, la comunicación entre vehículos está a punto de prender una revolución. Mediante sensores y computadoras de cada auto se podrá compartir información en línea y descartar la eventualidad de sufrir choques y encontronazos. Tanto Google como GM y la Universidad de Michigan ya afinan detalles. Hay quien piensa que los coches autónomos, a los que se les ha prestado demasiada atención, son todavía imperfectos, porque hay muchas variables difíciles de controlar, “como el mal tiempo, los obstáculos o circunstancias imprevistas, y la compleja conducción por la ciudad, que confunden demasiado”, aunque podrían mejorar la seguridad. En cambio, crear redes inalámbricas entre los coches quizá tenga un efecto mucho mayor y más inmediato sobre la seguridad en el tráfico.
Disponibilidad: dos o tres años.

4.- Internet se globaliza en globo, el Proyecto Loon. Ahora sí, la gente ya no puede poner excusas para conectarse. De hecho, el acceso a la Red por la primera vez se logrará en sitios remotos e inaccesibles, mediante grandes globos de helio lanzados por Google. Hace unas semanas, Google realizó una prueba dura con el globo del Proyecto Loon. En este caso, el primer vuelo fue realizado desde Nueva Zelanda hasta Chile a través del Océano Pacífico y los resultados fueron exitosos. El globo no sólo llevó a cabo un buen vuelo, sino que consiguió, a pesar de los vientos, una conexión sobresaliente por más de dos horas. En el segundo vuelo de regreso hacia Nueva Zelanda, donde hubo vientos encontrados más feroces, “la dirección y las órdenes emitidas se cumplieron con exactitud, lo que confirma el éxito de las pruebas”. Para Google, estos globos pueden proporcionar beneficios económicos y sociales al facilitar el acceso a 60% de la población mundial que no posee Internet. Por cierto, Facebook no quiere quedarse atrás y financia un proyecto semejante.
Disponibilidad: dentro de uno o dos años.


 

Con la biopsia líquida podría saberse con tan sólo examinar unas gotas de sangre del paciente si desarrollará o no determinada enfermedad

El futuro a plazos3

5.- Todo contra el cáncer; bastarán unas gotas de sangre. Las máquinas rápidas de secuenciación de ADN han dado lugar a sencillos análisis de sangre para detectar tumores. Ahora será viable detectarlos en fases muy tempranas, antes de que se produzcan los síntomas para darle tiempo al paciente de actuar con la ventaja de la oportunidad. “La tecnología denominada biopsia líquida, de Hong Kong para el mundo, ya es una realidad que está ahora en proceso de pruebas. Bastarán unas gotas de sangre para saber a ciencia cierta si el paciente puede o no desarrollar la enfermedad.
Disponibilidad: de inmediato.

6.- Desalinización para todos. 40% del suministro de agua de Israel lo obtiene mediante una planta desalinizadora que actúa por ósmosis inversa. Es la más grande y barata del mundo. Y es que lo más intolerable es la escasez de agua dulce. Ése será, quizás, el mayor reto que deberá enfrentar la humanidad. Ahora hacen fila un montón de soluciones para vencer a esta adversidad, pero el ejemplo ya está puesto sobre la mesa. Así: “En Israel se construyó la planta desalinizadora más grande del mundo, una tecnología que produce agua limpia a partir del agua del mar”.
Disponibilidad: de inmediato.

7.- La otra moneda de cambio con Apple Pay. Los analistas piensan que se trata de una inteligente combinación de tecnologías, que hará más rápidas y seguras las transacciones y pagos de cosas “con sólo mover tu teléfono”. El año pasado Apple ofreció a todos su servicio de pagos móviles: Apple Pay. Una tecnología que permite emplear el teléfono inteligente como una tarjeta de crédito de manera práctica y segura, según aseveran sus creadores. El sistema descarta el riesgo de falsificaciones, ya que sólo autoriza el pago cuando detecta la huella dactilar. Samsung también apuesta por esta tecnología, pero eso sí, mediante su Samsung Pay.
Disponibilidad: de inmediato.


 

Las transacciones y pagos serán más rápidas y seguras "con sólo mover tu teléfono"

El futuro a plazos4

8.- Pequeños cerebros para dar con la mente. Un nuevo método para cultivar células cerebrales humanas serviría para resolver los misterios de la demencia y otras enfermedades como la esquizofrenia y el autismo. Pioneros como el austriaco Juergen Knoblich y su equipo, por un lado, han obtenido en el laboratorio pequeños cerebros del tamaño de un frijolito que reflejan de forma bastante fiel las primeras etapas del desarrollo del cerebro humano. Desde otro ángulo, Madeline Lancaster y un equipo de científicos estadounidenses buscan desarrollar organoides cerebrales. Ella encontró la manera de mantener las neuronas en crecimiento en una placa hasta que desarrollan las características del cerebro humano vivo.
Disponibilidad: de inmediato.

9.- Cómo sacarle más provecho a la ultrafotosíntesis. Según informa el MIT, en diciembre pasado, “varios genetistas anunciaron que habían diseñado plantas de arroz que llevaban a cabo la fotosíntesis de forma más eficiente, como hacen el maíz y muchas malas hierbas de crecimiento rápido. El avance, hecho por un equipo de investigadores en las Filipinas y el Reino Unido, facilita los esfuerzos de los científicos por aumentar de manera radical la producción de arroz y, más adelante, de trigo”. Los rendimientos de ambos cultivos ya se habían estabilizado, “por lo que sería cada vez más difícil cumplir con la creciente demanda de alimentos”. De ahí que “el proceso de supercarga, llamado fotosíntesis C4, impulsa el crecimiento de las plantas mediante la captura de dióxido de carbono y su concentración en células especializadas en las hojas. Eso permite que el proceso de fotosíntesis funcione de forma mucho más eficiente”, y esa edición genómica podría permitir fotosíntesis mucho más productivas en plantas para aumentar el rendimiento de los cultivos.
Disponibilidad: entre 10 y 15 años.

10.- Internet se adereza con un caudal de ADN. El próximo gran avance de la medicina podría ser una red global con millones de genomas al alcance de Internet. De hecho, la información genética de algunos de los cientos de miles de pacientes de los hospitales más avanzados del mundo ha sido subida a Internet. Con ello, los científicos de todo el mundo podrán accesar datos para enfrentar y curar enfermedades sobre las que hoy por hoy se encuentra poca información disponible. En Toronto, según el MIT, comenzaron a probar un sistema para el intercambio de información genética con otros hospitales ubicados en ciudades distantes entre sí, como Miami y Baltimore en Estados Unidos y Cambridge, en el Reino Unido, “donde tratan a niños con trastornos mendelianos, provocados por una mutación rara en un solo gen”. El sistema, llamado MatchMaker Exchange, representa algo nuevo: una forma de automatizar la comparación de ADN de personas enfermas de todo el mundo.
Disponibilidad: entre uno y dos años.
Ver: https://www.technologyreview.es/biomedicina/47004/

Enrique Chao

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Es consultor de publicaciones industriales y de negocios, experto en generar ideas para contenido y director de diversos proyectos editoriales.

Los hombres ya no son lo que dicen que son, ni tampoco las mujeres; por lo menos, las definiciones de lo que eran y hacían hace 30 años ya no se parecen a las que hoy aceptan

La previsión del futuro de la familia hace tres décadas no planteaba los cambios estructurales tan profundos que se suscitaron después. La revolución de las mujeres fue más honda y con mayores alcances de lo que muchos preveían; además del derecho a votar y ser votadas, las mujeres participaron con intensidad y pasión en la vida política, en la vida pública y en la vida de los negocios. Como ejemplos, ahora hay varias presidentas que gobiernan en sus respectivos países.

Por otro lado, las mujeres son cada vez más quienes sostienen la casa, quienes llegan a la universidad, quienes se titulan, quienes trabajan y quienes ocupan altos cargos. Las hay que trabajan, incluso, en la minería, en donde estaban vedadas para cualquier cargo, porque acarreaban la mala suerte…

Según Pew Research: “Hoy, más mujeres que hombres se gradúan de la universidad y posgrados (…), y en 24% de los matrimonios, las mujeres ganan más que sus esposos. En 1960 el porcentaje era 6.2%”, compara esa investigación.

En Estados Unidos, país donde las mujeres son protegidas por la ley ante el maltrato y el acoso, “el adulterio femenino ha crecido 40% en las dos últimas décadas, con lo que se ha igualado al masculino; además, 34% de las que confiesan ser infieles dicen ser felices en su matrimonio”.

En México, con base en datos del INEGI hay un claro aumento de la tasa de divorcios a partir de 1971, cuando la relación entre matrimonios y divorcios era de 100 por cada tres; para el año 2000, el número de divorcios, en relación con el mismo número de matrimonios, se incrementó en más de 50%, es decir, siete por cada 100 matrimonios. Para 2008, el índice de divorcios ya se había duplicado: por cada 100 matrimonios, se contabilizaron 14. A pesar de ello, como se puede palpar, prevalece con holgura la formación de parejas.

La mujer se impone
En occidente, el papel de la mujer en la sociedad patriarcal, en la que el hombre impone sus decisiones en la familia, ha cambiado de manera sutil. Y, de igual manera, pero en sentido contrario, como respuesta, el rol del hombre ya no es el mismo que antes, por lo menos de una manera tan pronunciada (no así en otras sociedades y comunidades, como entre los musulmanes, que tienen todo un reto por delante con el tema de las mujeres, las parejas, la familia y la educación de los hijos).

La equidad de género es el concepto que ha puesto en jaque a infinidad de tics y conductas reflejas que están muy enraizadas en países como el nuestro. Sin embargo, y con firme pulso, las mujeres han logrado avances señeros en los campos de la educación, el trabajo y la salud. A pesar de ello, muchas féminas aún no han podido conquistar ese reconocimiento en el ámbito doméstico.

El cabeza de familia, quien consigue los recursos para el hogar -“matándose en la chamba”, como suele decir-, para que la mujer los administre de manera óptima, “con el interés de multiplicar el bienestar de la familia”, ya no es sólo el hombre, o por lo menos, su reclamo ya no es para tanto.

La incorporación de la mujer al mundo laboral y académico ha cambiado la orientación de las tendencias que, por ahora, producen muchas fisuras en lo que se ha dado en llamar “la familia tradicional”.

A ese cambio contribuye, además, la crisis económica, donde los empresarios, por razones que van desde la productividad, la honradez y la habilidad, muestran una marcada preferencia por contratar a más mujeres que a hombres.

Los varones domados
En un Diario femenino, así se llama la publicación electrónica, se asevera que “la crisis, una vez más, es la que ha irrumpido hasta el fondo de la vida en familia… y es la que ha removido los estándares de la sociedad”.

El aumento de los desempleados (o parados) “entre los hombres con cargas familiares” favorece cada vez más el surgimiento de un nuevo tipo de hombre; quien debe quedarse en casa “ocupándose de las tareas del hogar e implicándose al máximo en el cuidado de los hijos mientras su mujer trabaja”. Sucede que es la única proveedora de recursos económicos.

Por supuesto, este planteamiento hace suponer que la autoestima del varón anda de capa caída, que la dueña de las quincenas, como se le decía antes, se ha vuelto una tirana que somete al hombre a un nuevo esquema -porque en la práctica deja de ser el sustento económico de la familia- y que la mujer, además de aguantar la carga de un nuevo papel, el de proveedora del hogar, no se desentiende del todo de organizar y administrar la casa y cuidar a los niños, aunque sigue con el entrenamiento a su pareja masculina para meterlo de lleno en los asuntos domésticos.

Sin embargo, para los hombres no es un papel fácil de asumir. Los psicólogos ven en la desaparición de su rol tradicional un impacto psicológico difícil de superar: “No nos queda más que esperar y ver qué nos depara el final de esta crisis cuajada de transformaciones sociales…, tal vez consigamos, de una vez por todas, la equiparación de responsabilidades familiares entre el hombre y la mujer”, dice un psicólogo.

Enrique ChaoEnrique Chao

Es consultor de publicaciones industriales y de negocios, experto en generar ideas para contenido y director de diversos proyectos editoriales.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

 
Cada comienzo de año preparo mi lista de propósitos en donde destaca, por fin, un plan muy detallado para hacer ejercicio y otro más para seguir una dieta para bajar 10 kilos en los próximos meses

Mientras transcurre el mes de enero, miro el futuro con optimismo, como si la realidad no me hubiera dado reveses. Las penas las saco del zaguán y espero al señor de la basura para que se las lleve, por eso las guardo en cajas de regalo, para que no las ignore, ya ven como son los de la basura, que se llevan sólo lo que quieren.

Según leí, lo más importante para hacer que se cumplan los propósitos de año nuevo es cambiar nuestro estilo de vida, y aunque no lo quiera, ya estoy en eso. En el último mes del año tuve que cambiar con algo más que con mi estilo de vida, porque mi mujer me mandó a volar, es decir, nos separamos. Lo que más me duele es decirle adiós a los fines de semana, porque ahora me toca hacerlo todo. Y todo es todo. Las primeras dos semanas, en vez de lavar y planchar mis camisas, compré camisas nuevas. Tengo 20, más las que no lavé ni planché (otras 10).

Metas alcanzables

Aún así, me organicé un plan, mes por mes, incluidos los días que tengo que hacer el aseo, lavar y planchar. Yo creo que el problema que se interpone en el cumplimiento de los propósitos es que uno quiere abarcar mucho, y eso no es posible. Si quiero bajar de peso, vivir sin tropiezos la separación (¡vivir sin mi mujer!) y hacer ejercicio…, es más que suficiente, por lo menos para este año (leí que 90 a 95% de las personas no logran sus propósitos de año nuevo porque se fijan metas inalcanzables o por falta de planeación).

Por eso hice caso omiso, a lo que apunté a final de año: “Debo aprender un idioma cada tres meses (primero inglés, luego italiano, enseguida francés y, al final, alemán, que es algo más complicado) al dedicarle una hora por la mañana a cada lección, y luego leer un libro de 200 páginas cada tres días y estudiar por mi cuenta apreciación musical todas las noches y ver un documental diario por Internet, alguno de interés científico, o económico o social o artístico…”, y sí, de que todo eso se puede hacer, se puede hacer, pero seguirlo al pie de la letra acabará por desquiciarme…, y, lo peor, solo, sin mi mujer.

Enrique ChaoEnrique Chao

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Es consultor de publicaciones industriales y de negocios, experto en generar ideas para contenido y director de diversos proyectos editoriales.

 
En unos pocos años el sector salud será uno de los grandes beneficiados por las nuevas tecnologías y, en particular, por el auge de la impresión en tercera dimensión, 3D, donde ya se experimenta con la fabricación de medicamentos e, incluso, con órganos completos, como los riñones, vasos sanguíneos y otros tejidos

El panorama de la tecnología en el sector de la salud abre cada vez más su abanico de intereses. Por ejemplo, la impresión en tercera dimensión, o 3D, es una de las nuevas promesas de la ciencia y la tecnología en el campo de la salud que ha causado furor.

Estos avances no sólo tienen lugar en los grandes laboratorios de occidente, sino también en países como Rusia, en donde se habla con optimismo desbordado de crear fábricas caseras de medicamentos.

El periódico Kommersant refiere que las innovaciones en la medicina y en el ámbito farmacéutico servirán de base al adelanto tecnológico de Rusia, que en algunos sectores está a la par de los países occidentales.

En el foro Innovaciones abiertas, presentado el pasado 14 de septiembre de 2014, se habló de manera amplia de la impresión en 3D (sobre todo en el aspecto de la producción de órganos) aunque también, claro, de la programación genética y del suministro de medicamentos a las células con nanobots.

Impresion 3D 2

En la Era del Impresionismo 3D
Más allá de la esfera rusa, el acento en la prodigiosa máquina de fotocopiar objetos de bulto, con total precisión, es el que ha llenado páginas y columnas en revistas y periódicos, al anunciar con trompetas la tercera Revolución Industrial.

Cabe recordar de manera sucinta que el inicio de la impresión 3D se remonta a 1976, justo cuando se inventó la impresora de inyección de tinta. Unos años después, la máquina de impresión de dos dimensiones evolucionó en 1984, con algunas adaptaciones y avances, al concepto de impresión en 3D, con materiales diversos.

A lo largo, ancho y profundo de las tres décadas siguientes, el concepto de impresión 3D penetró y dio pie a una variedad de aplicaciones que se expresaron en el arsenal de la tecnología de ciertas industrias, hasta lograron posicionarse en la de la salud, con éxitos tan espectaculares (y cercanos) como el de la reconstrucción del rostro de Stephen Power, de Cardiff, Gales, un ciudadano británico que, después de un accidente, recuperó su identidad con partes de su cara recreadas con impresora 3D.

Pero hay que ir por partes (o por capas de tiempo). La primera máquina de impresión 3D, del tipo SLA (estereolitográfico) fue desarrollada en 1992 por 3D Systems. La máquina era guiada por un láser UV que solidificaba a un fotopolímero, un líquido viscoso y con un color parecido al de la miel, y que avanzaba poco a poco, al constituir partes tridimensionales, capa por capa.

En cuanto a los materiales, ya en 1999 se había ensayado con materia viva en vez de con polímeros. Para producir el primer órgano criado en un laboratorio, “un aumento de la vejiga urinaria, se empleó un recubrimiento sintético con las propias células del paciente”. El Instituto de Wake Forest de Medicina Regenerativa fue pionero en este desarrollo, y desde el comienzo del nuevo siglo, propuso estrategias para copiar a los órganos.

En 2002, los científicos de la institución citada diseñaron un riñón en miniatura 100% funcional y con la capacidad para filtrar sangre y producir orina. Ese logro propició la investigación y marcó el objetivo de imprimir otros órganos y tejidos con tecnología de impresión 3D.

Un ejemplo reciente de los avances en esta materia fue el de la operación de un bebé: Kaiba Gionfriddo, de un año ocho meses, que nació con un defecto que casi lo mata, porque su tráquea impedía el paso del oxígeno a sus pulmones. Hace dos años, en 2012, los doctores de Kaiba emplearon el recurso de una impresora en 3D para reemplazar la tráquea con un tubo de plástico que será asimilado a la larga por el cuerpo del pequeño.

Enrique ChaoEnrique Chao

Es consultor de publicaciones industriales y de negocios, experto en generar ideas para contenido y director de diversos proyectos editoriales

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Ahora vivimos más, no sé si mejor, pero vivimos más que otras generaciones que nos precedieron, que morían antes de los 70. En los países desarrollados la esperanza de vida de la población crece, “por la reducción en la mortalidad achacable a avances médicos y tecnológicos, cambios en los estilos de vida, la nutrición y el acceso a la salud”

Me di cuenta que ya me estaba haciendo viejo porque, aparte de sostener necedades y defender causas perdidas, tomaba muchos medicamentos, tres o cuatro a la vez, y eso es lo que los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) califican de polifarmacia, un síndrome geriátrico que pone en la lona a los ancianos.

Los viejos toman muchos medicamentos. Hay quien dice que dos tercios de la población de edad avanzada utilizan dos o más fármacos al día. Supongo que el cuerpo no está hecho para durar tanto, y que a lo mejor por eso los adultos mayores de 65 años, según leí por ahí, consumen un promedio de dos a seis fármacos prescritos y de una a tres sustancias no recetadas por los médicos.

Luego supe que también los viejos ensayan con la herbolaria, la homeopatía, la curación a distancia y demás hierbas…, y si su pareja es hipocondríaca, pues ya se amolaron ambos, porque eso es contagioso. El enfermo imaginario es un peligro para su familia. De hecho, hay doctores que se quejan de que sus pacientes no reportan todo lo que se toman, y luego, cuando prescriben, se cruzan con todo lo que se toman; y es que es algo tan rutinario que no lo piensan como un medicamento.

Tomar remedios2

¿Automedicación?
Las farmacéuticas no ayudan: hay todo un arsenal para antigripales, analgésicos, antiinflamatorios y otros que están en el mostrador, a la mano; pero tampoco ayuda la automedicación, tan extendida en el país.

Tengo un amigo geriatra que antes de ver qué nuevo medicamento le dará a un paciente, él piensa cuál le puede quitar, pues varios de los problemas pueden ser resultado de la interacción de medicamentos.

Ahora vivimos más, no sé si mejor, pero vivimos más que otras generaciones que nos precedieron, que morían antes de los 70. En los países desarrollados la esperanza de vida de la población crece, y esta mejora se ha conseguido, entre otros motivos, “por la reducción en la mortalidad achacable a avances médicos y tecnológicos, cambios en los estilos de vida, la nutrición y el acceso a la salud”.

Pero como las personas viven más tiempo, las enfermedades crónicas se acumulan, es decir, aquellas afecciones de más de seis meses y de progresión lenta (como la diabetes, la arteriosclerosis, la hipertensión, las enfermedades degenerativas, la artrosis…). Y aunque no existe una relación entre duración y gravedad, las enfermedades crónicas permiten suponer un incremento de los gastos en el renglón salud, ya que las consultas, las pruebas, los tratamientos…, y todo en aumento, además del sufrimiento de quien las padece.

 

A veces no confío en los médicos
Así que si razono así, como hasta ahora, yo no debo estar tan viejo aún. Apenas tomo tres medicamentos todos los días, y mi pareja, ocho. Lo que sí es que para allá voy, aunque en realidad siempre he sido un mal paciente. Por cierto, mi amigo médico me comentó, en sentido opuesto, que el incumplimiento se ha convertido en una pesadilla en el campo de la salud.

Me mostró una nota del diario La Vanguardia, donde se habló del alto grado de incumplimiento por los pacientes en la toma de medicamentos recetados por sus médicos.Claro, el cronista señaló lo que todos pensamos, que uno incumple el tratamiento farmacológico porque se olvida de tomar el remedio, porque ya se siente bien y ya para qué tomarse la molestia de seguir con la píldora, o tal vez, porque el medicamento, como suele pasar, sabe mal o es tan caro que, “apenas me sienta bien me la quito”. Lo cierto es que a partir de esa suspensión todo declina y lo que se reparaba ya no sigue el mantenimiento.


En Canadá hicieron una importante investigación en la Universidad McMaster y detectaron lo que todo mundo temía: que uno de cada dos pacientes abandona su posibilidad de sanar

Tomar remedios4

Ganas de morir
En Canadá hicieron una importante investigación en la Universidad McMaster y detectaron lo que todo mundo temía: que uno de cada dos pacientes abandona su posibilidad de sanar.

Robby Nieuwlaat, y su equipo de investigadores, llegó a esa conclusión luego de interminables estudios que, aunque sean de Canadá, pueden encontrarse en otras sociedades y países: “El grado de incumplimiento por los pacientes en la toma de medicamentos recetados por sus médicos es tan elevado como 50 por ciento”.

Ese dato me cimbró. ¡Qué ganas de empeorar!, pensé, sin darme cuenta que yo estaba entre quienes, apenas notan una mejoría, como ya no tosemos tanto, que ya nos quejamos menos, o que ya no me lloran los ojos, metemos los medicamentos debajo de la alfombra y nos vamos de juerga.

Bueno, eso es un decir. La verdad es que mi pareja y yo, gracias a Internet, vamos menos al médico; nos checamos poco. No vaya a ser, decimos. Pero como un consuelo, un consuelo tonto, por supuesto, nos queda Internet, ahí preguntamos lo que nos aqueja en términos de salud, incluso de prevención (cosa que tampoco nos seduce).

Mayor comunicación médico-paciente
El artículo le toma el pulso a la responsabilidad de cada posible causa en este nivel de incumplimiento, y como “no hay datos lo bastante fiables como para hacer estimaciones mínimamente certeras… tampoco es fácil idear estrategias que ayuden a disminuir el nivel de incumplimiento”.

Los investigadores canadienses concluyen que “se debe favorecer una mayor comunicación entre pacientes y doctores, si bien en ocasiones es difícil para los primeros alcanzar un contacto más personalizado”. Por eso, los autores del estudio ven conveniente buscar la colaboración a un nivel internacional para acercarse a este asunto tan delicado al comparar el fenómeno del incumplimiento en la toma de medicamentos.