Ante todo, cautela

Editorial
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Jorge Arturo Castillo2

Jorge Arturo Castillo

Es director editorial fundador de Diálogo Ejecutivo y periodista desde hace 26 años. Tiene amplia experiencia en revistas de tecnología, negocios y salud. Ha trabajado en los principales medios impresos y electrónicos del país.

 

 

 

La economía mexicana ha tenido dos pilares indiscutibles desde la década de los años 90: unsector exportador basado en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) yfinanzas públicas sanas.

Los datos son contundentes: México exporta más de 1,000 millones de dólares al día, que es más de lo que exporta el resto de América Latina. Sí, si sumáramos lo que exporta América Central, el Caribe y América del Sur no llegaría a la cantidad que nuestro país envía al mundo. Esto no habría sido posible sin un TLCAN que se firmó en 1993 y que ahora está en riesgo por la promesa de modificarlo por parte de la administración de Donald Trump.

El otro gran pilar de la economía mexicana, las finanzas públicas sanas, se construyó poco a poco desde 1996, luego del error de diciembre, en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, donde por política pública se mantuvo un déficit público prácticamente cero, lo que significa no gastar más de lo que se ingresa y mantener una inflación anual por debajo del 4 por ciento.

Esta política se mantuvo en todo el sexenio de Zedillo Ponce de León y el de Vicente Fox Quezada, pero desde 2009 México abandonó su regla de déficit cero, a la mitad del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Enrique Peña Nieto tampoco ha cuidado esa política y ahora lleva cuatro años con déficit de más de 3.5%, según datos de 2015 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Por si fuera poco, el nivel de endeudamiento ha crecido ya a niveles preocupantes: de 2008 a 2016 la deuda creció de 33% a 50% como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).

El círculo se cierra con una menor inversión pública, lo que a decir de analistas económicos, nos da la peor fórmula. Con base en calificadoras, es preocupante el mayor endeudamiento de México.

Por otro lado, el Banco de México (Banxico) ha subido las tasas de interés, ya de por sí altas, lo cual es una mala noticia porque se desacelerará y/o frenará el mercado interno.

En suma, los dos pilares de la economía nacional, que la han mantenido blindada de crisis económica, desde aquella de ingrata memoria de 1995, están ahora amenazados. Como dicen los analistas, todavía no están fracturados ni nada similar, pero la amenaza está latente y en adelante habrá que tener mucho cuidado.

Esto significará, en el corto plazo, un menor crecimiento y una mayor inflación. En este contexto, la IF está inmersa como los demás sectores económicos y deberá diseñar sus planes de negocio para el próximo año electoral.