Una IF dependiente

Editorial
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Jorge Arturo Castillo

Es director editorial fundador de Diálogo Ejecutivo y periodista desde hace 26 años. Tiene amplia experiencia en revistas de tecnología, negocios y salud. Ha trabajado en los principales medios impresos y electrónicos del país.

 

A dos meses de la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos, el peso mexicano se ha recuperado alrededor de 13% desde el 11 de enero apoyado en una retórica más suave del magnate estadounidense hacia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la ampliación del diferencial de tasas, entre otros factores, como las coberturas cambiarias del Banco de México (Banxico). El motor económico poco a poco parece reactivarse a pesar del aumento en las gasolinas y diésel.

Aunado a ello, en entrevista con Bloomberg, Agustín Cartens, el todavía gobernador de Banxico –cargo que dejará en noviembre próximo-, declaró que el peso todavía está subvaluado alrededor de 10%, lo que implica que podría llegar a cotizarse contra el dólar alrededor de 17 pesos.

Como ha dicho en varios foros Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), el sector depende cada vez menos del país vecino del norte en cuanto a exportaciones, pues sólo van para Estados Unidos alrededor de 5% de los medicamentos que exporta la IF establecida en el país. Sin embargo, somos altamente dependientes en cuanto a los farmoquímicos que se utilizan en todos los procesos de la industria.

El directivo de la Canifarma tiene razón en todo lo que implica mover una planta farmacéutica de un lugar a otro, como sugirió Trump, porque no sólo es la cuestión monetaria y de recursos humanos, importante ya de sí, sino las certificaciones que demanda la IF. Lo que tienen hasta ahora ganado las plantas instaladas en territorio nacional lo perderían de inmediato y tendrían que volver a obtener los múltiples certificados. Además, todo ello lleva años, por lo cual esto no se ve como algo factible. Pero ojo con el otro punto, el de los farmoquímicos.

Lo cierto es que todo el sector industrial está a la espera de la anunciada renegociación del TLCAN. Algunas personalidades, como Jaime Serra Puche, ex secretario de Industria y Comercio y negociador del tratado hace 24 años, han expresado que México podría salir adelante incluso sin tratado; además, pese a las condiciones que busca imponer el presidente estadunidense Trump, la renegociación del TLCAN tiene que incluir las voces de México, Estados Unidos y Canadá, es decir, debe ser trilateral.

Aunado a ello, analistas económicos han dicho que si Estados Unidos quiere competir de frente con China, necesita del TLCAN ahora más que nunca, así que la realidad ha terminado por imponerse al magnate estadounidense.

La IF debe estar atenta y prepararse para la nueva relación que se está construyendo entre México y la Unión Americana y no debe olvidarse que otro golpe fuerte que ya vino de la gestión de Trump es que el Tratado Trans Pacífico (TTP) no se firmó y el sector tenía grandes expectativas para ingresar a otros mercados hasta ahora vedados para las exportaciones mexicanas.