Farmacovigilancia y tecnovigilancia

Educación Médica
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\"GustavoGustavo Hernández

Es director general del Instituto Médico de Capacitación. Es médico internista por la Universidad Lasalle y ha ocupado diversos cargos en asociaciones y empresas de la IF en México.

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Requerimos del compromiso de los fabricantes para desarrollar programas de EMC que les proporcionen a los involucrados los conocimientos necesarios sobre estos importantes temas para conocer mejor los insumos que utilizamos, para entender mejor su perfil de seguridad y, con ello, minimizar los riesgos derivados del consumo de medicamentos y uso de los dispositivos médicos

Quizá dos de los temas que menos atención tienen durante las etapas formativas de la medicina, ya sea en pregrado, e incluso en posgrado, son la farmacovigilancia (FV) y la tecnovigilancia (TV).

Estas disciplinas hermanas se encargan de recolectar y analizar los eventos adversos relacionados con los medicamentos y los dispositivos médicos de manera respectiva, con el objetivo de hacer las recomendaciones pertinentes en cuanto a su mejor uso para incrementar la seguridad de las personas que utilizan estos insumos.

Se requiere integrar en grandes bases de datos, con frecuencia mundiales, los miles de reportes y analizarlos para determinar primero si, en efecto, son causados por el medicamento o si sólo tienen una relación temporal, si el evento adverso es ya conocido, si la incidencia de ese evento conocido es la esperada, si existe una nueva interacción entre medicamentos, si hay una población más vulnerable o más resistente y, así, un sinnúmero de posibilidades que surgen de dicho análisis.

Para cada una de dichas posibilidades existe también un vasto número de recomendaciones lógicas para cada una; por ejemplo, se puede recomendar no combinar un medicamento con otro en específico y, así, evitarlo en ciertas poblaciones, ya sea por su raza, edad u otras enfermedades concomitantes e, incluso, el desenlace puede ser retirarlo del mercado.

Los responsables de reportar los eventos adversos de los medicamentos somos todos, sobre todo los profesionales de la salud, los proveedores de salud (como los hospitales), los fabricantes, distribuidores y dispensadores. Los usuarios y consumidores pueden reportarlos también, ya sea directa o indirectamente (a través de un profesional de la salud).

Hoy en día el mayor número de reportes se hace mediante los médicos a través de los fabricantes. Son estos últimos quienes tienen la infraestructura y experiencia necesaria para la recolección y el análisis, pero dependen de la buena voluntad, sensibilidad y conocimiento del profesional de la salud.

Es este último concepto el que define el punto de encuentro de la FV, la TV y la Educación Médica Continua (EMC). Requerimos del compromiso de los fabricantes para desarrollar programas de EMC que les proporcionen a los involucrados los conocimientos necesarios sobre estos importantes temas para conocer mejor los insumos que utilizamos, con el fin de entender mejor su perfil de seguridad y, con ello, minimizar los riesgos derivados del consumo de medicamentos y uso de los dispositivos médicos.