¿EMC o promoción encubierta?

Educación Médica
Typography

Gustavo HernandezGustavo Hernández

@ghernandezv

Es director general del Instituto Médico de Capacitación. Es médico internista por la Universidad Lasalle y ha ocupado diversos cargos en asociaciones y empresas de la IF en México.

La promoción farmacéutica cumple una función social al permitir que tanto los profesionales de la salud como los pacientes tengan conocimiento de las novedades que existen para el tratamiento o prevención de una enfermedad

Hay una clara diferencia entre la Educación Médica Continua (EMC) y la promoción médica. No prejuzgo si una tiene mayor valor que la otra, creo que ambas ocupan un lugar diferente en el cúmulo de conocimientos nuevos que los médicos necesitamos para acortar la brecha entre lo que sabemos y lo que debemos saber.

La EMC debe ser incluyente y balanceada, es decir, debe presentar todas las opciones para el tratamiento o prevención de una enfermedad y equilibrar los riesgos y los beneficios de todos ellos. La promoción, por su naturaleza, debe ser balanceada (riesgos y beneficios), pero no necesariamente incluyente, pues al promover un producto es normal, o al menos esperado, que se destaquen las características de ese producto y se compare si acaso, con algún otro de características similares para poner de realce sus ventajas o simplemente diferenciarlo.

Las empresas farmacéuticas invierten millones de dólares (mdd) en ambas actividades cada año o mdd diarios entre todas. La finalidad es doble, por un lado, como cualquier promoción busca un fin comercial, es decir, tener ganancias. Por otro lado, la promoción farmacéutica cumple una función social al permitir que tanto los profesionales de la salud como los pacientes tengan conocimiento de las novedades que existen para el tratamiento o prevención de una enfermedad.

Los médicos buscamos que cualquier tipo de comunicación de la IF hacia la comunidad profesional tenga los más altos estándares científicos y éticos. Por lo regular esto se cumple, ya sea en un modelo de educación o promocional, las empresas tienen la obligación (y la cumplen) de presentar la más reciente información y de manera balanceada. Dicho esto, no debemos jerarquizar la información en cuanto a su naturaleza educativa o promocional, sino a su calidad.

¿Para qué queremos la información educativa o promocional? Para tomar decisiones de salud. En los individuos para su diagnóstico y tratamiento; y en las poblaciones para la creación de políticas públicas o inclusiones a cuadros básicos, creación de infraestructura, contratación de recursos y un muy largo etcétera.

Entender la diferencia entre una información educativa y una promocional (al asumir que ambas tengan la más alta calidad) es de vital importancia para la toma de decisiones, tanto públicas como individuales. Si bien ambas son de gran utilidad en cuanto a aumentar el acervo de conocimientos, la EMC tiene la ventaja de ser más amplia, libre de sesgos y, en general, más completa que la promocional.