Prever, la clave

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Ferdinard Recio2Ferdinard Recio

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Es director general del Centro Acrópolis. 

 
El mes de octubre de 2015 se volvió histórico en nuestro país con el pronóstico de la llegada del huracán Patricia a las costas del Pacífico entre las entidades federativas de Jalisco, Colima y Nayarit, donde la población demostró su unidad para cumplir con las alertas marcadas por la autoridad de protección civil local, estatal y nacional

Los medios masivos de comunicación, por su parte, lograron realizar una difusión internacional y nacional, ante la llegada del que parecía ser el huracán de mayores dimensiones catastróficas, nunca presentadas en las costa de la República Mexicana.

Se logró que la población cumpliera con la autoprotección, al no dejar autos en las calles, asegurar sus embarcaciones marítimas y tapear sus ventanas con madera y, en algunos casos, al instalar cinta canela para prever que con el aire la llegada de objetos pesados rompieran éstos; de la zona turística de Puerto Vallarta se logró desalojar a 15 mil extranjeros quienes fueron trasladados a la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

Sin embargo, por aspectos a la fecha no comprensibles, pasó de ser un huracán clasificado en la escala Saffir Sipmson de grado cinco y más, al llegar a las costas mexicanas se degradó a dos y entró entre la zona sur de Jalisco y Colima, lo que le permitió pasar con rapidez para enfrentarse en menos de seis horas con la Sierra Madre Oriental, por lo cual se convirtió en tormenta tropical.

Pero al unirse el frente frío número ocho de la temporada, se presentaron lluvias muy fuertes que provocaron el desborde de presas y ríos como el Mascota, así como el desgajamiento de laderasde los cerros aledaños a las carreteras e inundaciones en las poblaciones de Mascota, Zihuatlán, el Estrecho, la Manzanilla, Melaque, de la zona en los estados de Jalisco y Colima, además de la bahía de Tecnacatitla y Cuesta Comte, lo cual causó daños muy elevados a las poblaciones bajas de las costas de los estados.

Por ello, tuvo que implementarse el Plan DN III de la Secretaría de la Defensa Nacional y el Plan de la Marina Armada de México, para apoyar a los damnificados al crear de nuevo albergues temporales y el desalojo de los habitantes de las zonas inundadas, para proporcionarles alimentos y materiales de cobijo para evitar el frío.

En esta ocasión podemos decir que los programas de prevención que se han creado durante los últimos años por las autoridades de la Coordinación Nacional de Protección Civil y su réplica, en todos los representantes de los estados de la República para crear una cultura de autoprotección, se cumplió 100% con la población, al darse cuenta que no querían ser parte de las estadísticas de muertos que se han visto en otros países por no cumplir con los sistemas de alertamiento de las autoridades.

La temporada de lluvias es del mes de mayo a noviembre, por lo que se pueden conjuntar con los frentes fríos que inician en octubre y terminan en marzo o abril del año siguiente, al provocar con ello grandes lluvias, tormentas tropicales o nevadas en las zonas serranas del norte y centro del país, por lo que podemos amanecer con temperaturas bajas en las primeras horas de la mañana y a mediodía llegar hasta los 20°C, o más, lo que permite que se presenten las enfermedades propias de la estación, como son los problemas respiratorios. Es indispensable que aprendamos a ser más resilientes con nuestra salud al tener un buen autocuidado con ella.