|
Educación y marketing, III El matrimonio de la década Autor: Carlos Vargas |
1 abril 2010 Sección: FH Red, Opinión IF, Opinión IF Portada |
Estamos ciertos que no todas las empresas tienen la madurez para implantar mejores prácticas de RH dentro de sus procesos y dan brincos cuánticos al poner en riesgo su estabilidad y éxitoEn este inicio de año, hemos enfocado nuestros esfuerzos a presentar propuestas que fortalezcan la tarea del responsable del factor humano en las organizaciones: estamos ciertos que, en el día con día, accedemos con más convicción a una nueva sociedad que se conforma, a la cual llamamos “sociedad de la información y el conocimiento”, y que sienta sus bases en el nuevo orden mundial, esto es la economía del conocimiento en donde el recurso humano es capital intelectual, más allá de la simple mano de obra (que es complementada, en su mayor parte, por las máquinas automáticas, de modo que se regresa a lo artesanal en productos muy exclusivos, como los autos Ferrari)1. Ante ello, estamos ciertos que no todas las empresas tienen la madurez para implantar mejores prácticas de recursos humanos (RH) dentro de sus procesos y dan brincos cuánticos al poner en riesgo su estabilidad y éxito. En este aspecto hemos desarrollado un modelo de evaluación de capacidad y madurez de los procesos de RH que permite enfocar acciones adecuadas en tiempos correctos. Una de estas prácticas es el neuromarketing, enfocado a fortalecer los procesos de enseñanzaaprendizaje y del cual se deriva esta serie de artículos que hemos presentado en ediciones anteriores. Ella (la educación) y él (el marketing); dos personalidades muy distintas, valores antagónicos, estilos de vida diferentes. Sin embargo, ambos descubrieron que se necesitan: la atracción y admiración entre ellos es total e inminente. La unión y entendimiento entre ambos mundos y los hallazgos acerca del funcionamiento del cerebro pueden cambiar nuestro entendimiento sobre cómo aprendemos, decidimos y enseñamos. Educar a ciegas Lo anterior responde al planteamiento de “poco puedes hacer si no conoces lo que quieres cambiar”, controversial, pero real. Educar a ciegas es un mal que puede terminarse, si comenzamos a preguntarnos los porqués. Es, entonces el momento en el cual nos percatamos que poder observar y estudiar qué sucede en nuestro cerebro, ha ayudado mucho a la ciencia para ofrecer mejores soluciones, de manera que hoy es posible entender mejor el nivel de impacto de los mensajes. Las empresas y agencias de marketing detectaron que la retroalimentación que daban los consumidores ante los productos y campañas publicitarias a través de encuestas, focus group, estudios especializados, etcétera, no coincidían con sus acciones finales de compra ni influían en el grado de lealtad a la marca, al poner en duda la efectividad de sus esfuerzos de promoción y provocar la búsqueda de nuevas vías de evaluación del impacto al consumidor. Al final, marketing tuvo una alianza con grupos interdisciplinarios (neurólogos, ingenieros y psicólogos) para conocer el funcionamiento del cerebro con mayor profundidad y confiabilidad para, de este modo, aplicar los hallazgos a sus estrategias de publicidad y ventas. Esta nueva fusión fue llamada neuromarketing. Popularity: unranked [?] Páginas: 1 2 |
![]() |


















