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Seguro Popular |
1 Noviembre 2009 Sección: Portada |
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Muchos lo ven como una panacea, otros como un gran mito de los gobiernos panistas, lo cierto es que es una alternativa más de cobertura en salud para millones de mexicanos. La gran pregunta es: ¿funciona en realidad? ¿de qué maneras? ¿hacia dónde va? Muchos lo ven como una panacea, otros como un gran mito de los gobiernos panistas, lo cierto es que es una alternativa más de cobertura en salud para millones de mexicanos. La gran pregunta es: ¿funciona en realidad? ¿de qué maneras? ¿hacia dónde va?
De acuerdo con el Plan Maestro de Infraestructura (PMI) de la Secretaría de Salud (SSa), en México se ha diseñado una infraestructura hospitalaria trascendental. Sólo falta que funcione de forma adecuada. Hasta hoy, se sabe que las instituciones del gobierno federal están obligadas a atender las solicitudes que lleguen para ser beneficiarios de asistencia médica.
La infraestructura hospitalaria que está en proceso de edificación, surge con la Comisión Nacional para la Protección Social en Salud (CNPSS)- Seguro Popular (SP), el cual forma parte del Sistema Nacional de Protección Social en Salud (SNPSS), mismo que busca otorgar cobertura de servicios de salud, a través de un aseguramiento público y voluntario, para aquellas personas de bajos recursos que no cuentan con empleo o que trabajan por cuenta propia y no son derechohabientes de ninguna institución de seguridad social.
El SP nació como proyecto en el gobierno de Vicente Fox, pero fue hasta 2004 que se concretó como sistema. Inició en 2004, con un presupuesto de 4.5 mil millones de pesos (mmdp).
“En la actualidad, es de 48 mmdp, cifra de la cual una parte se transfiere a diversos estados del país; asimismo, cada uno de éstos debe ejercer el recurso bajo sus propias políticas y tener los insumos necesarios. De igual forma, otra parte se queda en los fondos nacionales, en la infraestructura y para cubrir los gastos de las enfermedades catastróficas”, comenta Carlos Gracia, director general del financiamiento del SP.
Cabe destacar que se espera que para 2010 el presupuesto llegué a 52 mmdp.
Los integrantes de las familias afiliadas al SP tienen acceso a los servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios, al inscribirse a través de la página de Internet o en los centros de salud, clínicas o centros móviles que hay alrededor del país.
“El SP ofrece una cobertura de 266 tipos de intervenciones médicas, las cuales cubren 95% de los principales padecimientos reportados dentro del primer nivel de atención médica. Dichas intervenciones se encuentran descritas en el Catálogo Universal de Servicios de Salud, además de 116 que pertenecen al Seguro Médico para una Nueva Generación y 49 intervenciones del Fondo de Protección para Gastos Catastróficos (FPGC)”, asegura Gracia.
Carlos Gracia, director general del financiamiento del SP.
10 millones Las familias o personas afiliadas pagan cuotas anuales desde cero hasta 11 mil pesos, cantidad que depende del índice de marginalidad particular.
Según el reporte semestral de junio de 2009 de la CNPSS, están afiliadas 9.6 millones de familias, lo cual se traduce en una cobertura de 28 millones de beneficiarios, cifra que representa un promedio de 3.0 beneficiarios por familia.
La meta acumulada de afiliación para el cierre de 2009 se define en 10.9 millones de familias y, para 2010, se pretende llegar a 13 millones de familias afiliadas (la cifra ha aumentado, debido a que los indicadores de empleo informal muestran incrementos, como resultado de la actual crisis económica).
El Programa Nacional de Salud (PNS), establece que 75% de la población estará asegurada por el Estado para 2012.
Dentro de este programa del SP, se desprenden el Programa Oportunidades, el Seguro Médico para una Nueva Generación (bebés que nacen en familias no derechohabientes) y la cobertura a mujeres embarazadas; asimismo, también se busca afiliar a los grupos más vulnerables y a los trabajadores migrantes y sus familias, la población en comunidades dispersas que a través del Programa Caravanas de la Salud se han incorporado, al mismo tiempo que hay beneficiarios del FPGC, los cuales cubren diversos padecimientos, como el VIH-SIDA y cáncer de mama, entre otros.
Por su parte, Héctor Valle, director general de IMS Health México, asegura que poco más de 10 millones de familias son cubiertas con el SP. De esta manera, se cumple el objetivo de familias afiliadas -en unos estados más que en otros- y, para fines de este sexenio, la mayor parte de la población quedará cubierta con algún tipo de seguridad social.
Héctor Valle, director general de IMS Health México.
Crecer en paralelo La meta es mayor a la planteada en un inicio, debido a que, sin duda hay recursos, pero para que el sistema funcione de forma adecuada, debe crecer en paralelo. Hoy en día, éste es rebasado y se forza la productividad de los servicios que se otorgan. Sin embargo, se continúa con la ampliación de la infraestructura al construir hospitales, “pero se debe entender que este sistema incentiva la demanda de servicios, donde la oferta actúa con rezago, máxime cuando se rebasa su producción de servicios (sujeto a días laborables, horarios, personal y equipamiento disponible). Los recursos deben canalizarse de manera que garanticen el crecimiento de servicios, de forma equilibrada, entre oferta y demanda, existen algunos estados donde se levanta un hospital, pero ya no alcanzó para equiparlo”, señala Enrique Martínez, director general del Centro de Asesoría Multidisciplinaria y vicepresidente de Economía farmacéutica y Análisis, del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica (IIIFAC).
El recurso existente, al mezclarse con las caravanas y otras áreas de oportunidad -aunque funcionan para lo mismo-, conlleva a que haya presión y rezago entre la oferta y demanda. Así, es posible que cumplan con el otorgamiento de los servicios y que la gente busque alternativas o no utilice el SP.
“Son 28 millones de personas afiliadas, el SP es un programa que se administra por el SNPSS, que se otorga a través de los gobiernos estatales; la federación entrega al gobierno estatal el recurso económico, en proporción a la afiliación de familias, con el propósito de hacer crecer su infraestructura de servicios, lo cual no ocurre al no existir total transparencia ni exigibilidad en la aplicación de dichos recursos, situación que provoca que no exista congruencia entre oferta y demanda de servicios médicos”, dice Martínez.
Enrique Martínez, director general del Centro de Asesoría Multidisciplinaria y vicepresidente de Economía farmacéutica y Análisis, del IIIFAC.
Las familias o personas afiliadas pagan cuotas anuales desde cero hasta 11 mil pesos, cantidad que depende del índice de marginalidad particular
Oportunidad de negocio Para José Carlos Ferreyra, presidente del IIIFAC, el SP inscribe dentro de su sistema de red a clínicas, farmacias y hospitales, representa una oportunidad de negocio para la IF, porque es un mercado alterno, un nicho de mercado, así como de ampliar horizontes comerciales.
Por ahora, el presupuesto es utilizado en infraestructura, en la certificación de unidades médicas y hospitales para construir Unidades Médicas de Alta Especialidad, Hospitales Regionales de Alta Especialidad, Unidades Médicas Especializadas y Hospitales Universales. Pero Martínez indica que falta que se dé la convergencia entre las instituciones de salud. “Nuestro sistema de salud es muy costoso, debido al traslape de instituciones que pueden tener a una persona con diferentes derechohabiencias, por lo cual limita por el momento. Deben ser vigilados los indicadores vinculados a medir el avance del SP, entre ellos, el de reafiliación, hecho que servirá de referencia para conocer el grado de aceptación de los servicios otorgados por este medio”.
Al respecto, Ferreyra añade que se debe empezar a hablar sobre convergencia de servicios de salud y sobre la portabilidad, que significa que los servicios de salud se presten en cualquier unidad médica, de forma indistinta, de la institución de salud a la cual la persona esté afiliada.
“Convergencia significa proporcionar un trato igual a todos y que tengan el mismo servicio y calidad, y se cubran los mismos padecimientos, con la idea de generar, a futuro, un mercado único de salud a nivel público”, afirma.
José Carlos Ferreyra, presidente del IIIFAC.
Los primeros pasos El directivo añade que se construyen los primeros pasos hacia esa convergencia y portabilidad, de hecho, ya existen cuatro hospitales universales (que proporcionan servicios de salud a los derechohabientes municipales, estatales, federales y paraestatales). El más reciente de ellos se empezó a construir en la cabecera de Reforma, en Tabasco.
El SP está destinado para que las familias no se queden en extrema pobreza, en caso de ser afectadas por alguna enfermedad costosa. Se pretende que la salud sea un apoyo a la inversión. “La IF destaca que al momento que hay un movimiento de medicamentos, de mejor eficacia, se aumenta la planta productiva y el empleo, se ayuda a la salud de la gente y, por otro lado, gracias a la disposición de los nuevos medicamentos hay menos tiempo de incapacidad, y se reducen los costos de las intervenciones”, comenta el directivo de IMS Health México.
Ha sido una transición gradual, opina Gracia: “Existe una inyección de recursos a la infraestructura y al equipamiento de las unidades para su fortalecimiento; había un déficit importante en algunas zonas y, hoy, se observa una consolidación; existe un fondo federal que opera a través de un fideicomiso que se emplea en nuevos hospitales y centros de salud. Es un conjunto de esfuerzos de diversos fondos adicionales”.
Es atractivo para la IF ver cómo el SP utiliza un presupuesto cada vez más grande. Es, de hecho, la mayor parte del presupuesto de la SSa (60% del total respectivo), “y esta cifra es equiparable al gasto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pues es posible que éste gaste en medicamentos entre 12 y 15 mmdp en este año -aunque, por desgracia, ocurre una mezcla de recursos con otros programas federales y estatales, de manera que es difícil saber lo que en realidad gastan en medicamentos que provengan del SP-. Y, como no es posible saber su verdadera distribución, se requiere de una mayor coordinación, obligatoriedad y transparencia en el uso de los presupuestos”, menciona Martínez.
Para la IF resulta interesante poder colaborar con todos los servicios estatales de salud, junto con los demás institutos y hospitales descentralizados con administración propia. Es un reto atractivo, dado que cada vez se requerirán más medicamentos y se necesitará revisar el listado de medicamentos y los precios de referencia.
Resumen Ejecutivo • La meta es mayor a lo que se planteó en un inicio, hay recursos pero para que funcione de forma adecuada, deberán crecer en paralelo con base en la oferta y demanda de servicios. • Coordinarse hacia el mismo fin, el objetivo: la transformación de un modelo único de salud en el país. • No hay duda que se conseguirá el reto de lograr que 100% de la población cuente con algún tipo de seguridad social a fin del presente sexenio, pero no así en servicios, medicamentos e integrar más intervenciones en el catálogo y en enfermedades catastróficas cubiertas. • Se deberá retomar el tema para conocer si los servicios prometidos por el SP funcionan con base en la demanda. • La IF puede tener una importante participación en este servicio.
Javier Cabral, encargado de Gobierno en IMS Health México.
Gran reto El número de afiliados al SP va en aumento. Según un estudio de satisfacción de los usuarios, en lo que corresponde a la media nacional, 96% está contento con el servicio; en 85% está el nivel de aceptación con el surtimiento de medicamentos; y existe un promedio nacional de 95.6% en interés para reafiliarse. En general, existe una aceptación por parte de la población acerca del servicio.
Para Javier Cabral, encargado de Gobierno en IMS Health México, el gran reto no sólo será lograr la meta de afiliación, sino aumentar las intervenciones médicas, el número de medicamentos de segundo y tercer nivel, y pagar el mayor número de gastos catastróficos completos. “Se debe mejorar la calidad de la atención de las personas que ya reciben los servicios del SP. Por ejemplo, las poblaciones de Veracruz y Guerrero están enteradas de este servicio y piden una mayor cobertura en cáncer de próstata o insuficiencia renal, enfermedades que aún no están en el catálogo”.
Y continúa: “El SP no es el problema, el foco y donde hay que dirigirse es hacia los productos de especialidad para el FPGC, que opera como un fideicomiso. Llegará un momento en que se convertirá en un programa inoperante. No se puede decir que una institución de salud funciona hasta que no muestre que erradica porcentajes de enfermedades y padecimientos”.
También, añade Ferreyra, “el SP genera un mercado alterno al sector privado y de acuerdo con PNS, para 2012, 75% de los servicios de salud serán provistos por el Estado; se han creado las normas y enfocado acciones de salud para que dicha situación se convierta en realidad, es un programa que se ha consolidado mediante el diseño de infraestructura. Más de 50% de los laboratorios, tanto nacionales como transnacionales, con presencia en México no han analizado, de forma seria, al gobierno y todas las oportunidades de mercado que representan las más de 80 instituciones públicas de salud a nivel nacional”. El SP inició en 2004 con un presupuesto de 4.5 mmdp y se espera que para el año 2010 éste sea de 52 mmdp
IMSS-Oportunidades El IMSS administra su Programa de Salud Oportunidades, que brinda servicios de salud a la población que carece de seguridad social. Fundamenta su operación en el Modelo de Atención Integral a la Salud, sustentado en la atención primaria, se compone por la atención médica y la acción comunitaria. La primera proporciona servicios de salud y lleva a cabo acciones de vigilancia epidemiológica, a través de una regionalización de servicios con 3,549 unidades médicas rurales y 225 equipos de salud itinerantes; 226 unidades médicas urbanas, y 70 hospitales rurales; la acción comunitaria incorpora a las comunidades en la práctica de hábitos saludables, busca mejorar la calidad de vida de las personas, a largo plazo, a través de más de 285 mil voluntarios de salud que apoyan las acciones médicas.
Según datos del IMSS, a lo largo de 30 años de labor de dicho programa, se ha establecido una red de servicios de salud que beneficia a más de 10.2 millones de mexicanos que carecen de seguridad social –entre ellos 3.4 millones de indígenas– en zonas rurales y urbano marginadas. En 17 estados se atiende al ámbito rural y, en 25, a lo urbano.
En marzo de 2009, el IMSS y la SSa unieron esfuerzos para beneficiarios del SP, el instituto invirtió más de 7,500 millones de pesos (mdp) en infraestructura y equipamiento. Para hacer más eficiente el trabajo entre ambas instituciones, firmaron un convenio de colaboración para el manejo de un padrón de usuarios que permita una atención médica más oportuna.
El acuerdo implica el intercambio de información relativa a los beneficiarios del SP que son atendidos por el Programa Oportunidades, a fin de prestar con prontitud y eficiencia los servicios médicos. Además, el IMSS invertiría en infraestructura.
Para este año, se cuenta con un presupuesto de 6,121 mdp para inversión física, cifra con la cual se iniciaría la construcción de ocho Unidades de Medicina Familiar, siete hospitales y, al mismo tiempo, se activarán programas intensivos de remodelación y compra de equipo. También se invertirían 1,500 mdp para el Programa Oportunidades, lo cual se traducirán en la edificación de ocho hospitales rurales, 45 unidades médicas rurales y 92 unidades médicas urbanas.
Fuente: IMSS-Oportunidades, 2009. Trabajo en conjunto Hay convenios establecidos para la prestación de los servicios. Por ejemplo, con el IMSS, Oportunidades tiene presencia en 18 estados del país en zonas muy específicas y de escasos recursos y, con ellos, se forman acuerdos en favor de los afiliados.
Cabral asegura que la determinación es que haya portabilidad, que todos puedan ser proveedores, sin considerar la afiliación y sólo se transferirá un costo determinado al ocupar un servicio. “Una mujer embarazada puede atenderse en cualquier clínica u hospital del IMSS e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y pertenecer al SP, la idea es llegar a la portabilidad universal, independientemente de la afiliación”.
Por su lado, Valle asegura que el compromiso está en hacer que confluya hacia el mismo interés; que trabajen juntos gobierno, instituciones, IF y prestadores de servicios. “Estamos en ese camino, nos gana la impaciencia, pero es una profunda transformación del modelo nacional de salud, lo cual requiere sus tiempos. En la portabilidad, la IF debe ver en este reto una gran participación, dado que la parte de los medicamentos será clave, al ser evidente la disponibilidad inmediata”.
Gracia concluye que aún hay cosas por hacer. El SP trabaja día a día para incorporar más padecimientos y estar mejor equipados. “Articular un sistema es complicado; la federación es financiador, reactor, pero cada estado ejecuta, es una necesidad imperiosa de coordinarnos, al hacer cada quien lo que le toca en beneficio de la gente”.
Avance en la afiliación respecto a la meta de afiliación 2009, por entidad federativa (Cifras al mes de junio de 2009)
Fuente: CNPSS, Secretarìa de Salud.
Carta de aclaración Por un lamentable error, en la edición 65, en el Informe Especial de Eye for Pharma, efectividad en FV, se indicó que José Carlos Ferreyra, presidente del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica, dio a conocer que en México existen alrededor de 300 representantes médicos, cuando la cifra corresponde sólo a un laboratorio en particular.
De igual forma, en el Artículo de Portada, de la misma edición, titulado Mancuerna idónea, hubo un error al publicar que Carlos López es vicepresidente de IyD en Laboratorios Silanes, cuando debería decir Juan López de Silanes, vicepresidente de IyD en Laboratorios Silanes. La imagen publicada corresponde a Carlos López, quien es director general de Productos Medix.
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